jueves, 9 de octubre de 2008

Va cayendo

Escapa, sigue, corre y no pares.
Quiero que desaparezcas de mi vista.
Pero no olvides que hay un lazo,
un lazo que nos une infinitamente...
~ oo ~
Sigue y no pares más, nunca más.
Algún día dejaré de sentir.
El día en que te pierdas dentro de mi.
Siendo inalcanzable
por la distancia que decidiste seguir.

lunes, 6 de octubre de 2008

La enseñanza es lo que cuenta...

Cada vez que tus sueños no se hagan realidad, cada vez que sientas que no puedes más y la frustración se hace eterna. Piensa que estoy aquí. Aquí para ti. Toma mi mano, y no la sueltes más. Opta por mejorar, por batallar y vencer tus miedos.
Sé que tienes fortaleza, anda, demuéstramelo ahora.
Podrías caer, podrías perder, pero la enseñanza siempre quedará.
Es el arte de madurar.

sábado, 4 de octubre de 2008

Dame una Señal


[Este es un texto que escribí el año pasado, para una persona fundamental en mi vida, que ahora si la siento conmigo...]
Hoy me echo en el sofá, tomo mi tazón de café y me pregunto ¿Por qué estámos así?
Toda la vida me brindaste plena seguridad, y esa rica sensación de protección que tanto me gustaba. Digo gustaba, porque ya no existe. ¿Qué pasó con la persona que conocí? ¿Dónde se escondió? Pues la necesito, no me siento el mismo de antes, necesito de ti.
Pero pensándolo bien, tal vez ya te aburriste de mí, buscaste a otro que te llenara como yo nunca lo hice. Me siento tan mierda escribiendo, pero no sé de qué forma más desahogarme, te siento sumamente lejos, he tratado de buscarte por todos lados, pero aún así, no te apareces. Te dejé una herida permanente, pero necesito que la sanes, porque si no, seré un infeliz por el resto de mis días, llevando conmigo, la inmensa tristeza de nunca poder haberte curado.
Me siento impotente, me siento débil, ya no sé como encontrarte. Por favor dame una señal de que debo hacer, porque ya nada tiene sentido, si tu conmigo no estás.

M I S T A K E S

Hace un momento atrás, leí las primeras conversaciones que entrelazamos en aquel entonces.
Ahora mismo mi cabeza, como en modo automático, empezó a reflexionar con aquellas palabras, y las del Final.
Y así siento que no te supe tratar. De cierta forma fue la inconsciencia que no me dejó mirar más allá. Estaba encasillado en un prototipo, el prototipo del amor.

Siempre me diste lo que más podías, pero a tu manera, a tu forma, a tu proceso. Lamentablemente, en aquel momento no lo vi. Ese fue el fatal error. Y ahora, aunque me cueste, debo asumir que ya no formas parte de mi.
He comprendido al pié de la letra tu incomodidad, de cierta forma, ya no podías ser tú. Estabas perdiendo lo esencial. Pues ahora, anotaré en mi libreta, los errores de los días pasado, ya que no los quiero cometer una vez más. Basta de tener los ojos vendados.

No trates de cambiar lo que es esencial...

Cada uno de nosotros lleva algo especial. Es algo único y fenomenal.
Ya sea por como nos expresamos, por como pensamos o por la ropa que usamos.
Podemos ser de diversas medidas, colores y tallas. También tenemos gustos, aficiones y vocablos diferentes.
Tu ser es algo especial, una estrella entre millones de otras, pero aún así hermosa y única.
Valora todo aquello, no busques ser diferente.



viernes, 3 de octubre de 2008

Cuando hablas de Amor

Me acuerdo como si hubiera sido ayer, aquella vez que comenzaste a encantarme... Descubrí en ti esa ingenuidad tan linda, tan única, que me hacia soñar y soñar. Era algo tan puro, como si jamás te hubieses contaminado con las mierdas del mundo. Por eso decidí acercarme más a ti, y de a poco empezamos a formar lazos, que al final terminaron siendo inseparables.
Necesitabas refugio, y creo que en mi lo encontraste. Me sentía feliz de tener a alguien para cuidar con todo mi corazón. Es que tenía tantas cosas guardadas en ese entonces, que en cada momento nacía un nuevo sueño, para dártelo todo. Sentía que estábamos hechos el uno para el otro, que todo lo que nos propusiéramos podía cumplirse. Yo como siempre tan ingenuo, pero aún así, no me arrepiento de haber creído tanto. Al final casi todos mis sueños se cumplieron contigo, y me siento satisfecho por eso. De haber entregado lo que más pude, de dedicarme a ti como jamás lo hice con nadie. De sentir que es verdaderamente el amor, de haber crecido contigo, y de que esas cosas quedarán marcadas para siempre en mi corazón. Estoy feliz porque ocurrió.